Cómo fornicarán bajo los árboles las medusas,
cómo a través de las nubes y sin nosotros
orbitarán ciertos planetas.
Cómo fornicarán, te pregunté,
mientras el peladero de este país que huele a otro
se iba llenando de escombros y barricadas,
de seres y cosas muertas
que aún muertas resistirían lo más callado.
Cómo fornicarán, te pregunté,
las flores que no vemos, los cuerpos que no habitamos,
los poemas que no escribimos.
Y en tu respuesta todo voló, nada voló.
Perduró el miedo entre los dos,
el miedo y eso que
se parece al dolor.
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2 comentarios:
buen trabajo Miguel, este esta bien bueno
buen trabajo Miguel, este esta bien bueno
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